sábado 6 de junio de 2009

Cosas raras que pasan

¿No es de lo más extraño cuando de pronto un día parece como que ya nada de nada y de pronto cuás! el bajón de nuevo? Es como si le cerraran a la llave de adentro y luego otra vez todo sale. Lo más pesado de la menstruada para mí, es el cansancio. De pronto, todo me da sueño, todo me da hueva, no tengo ganas de hacer nada y no quiero ir a ningún lugar. Pero a la vez, espero que me llamen, me consecuenten, me visiten.
Lo peor es de pronto darse cuenta de que los hijos se han comido la galleta de una y que ya no queda más que echarse a llorar!

viernes 5 de junio de 2009

Tranquilidad

El desequilibrio súbito que llega a mi vida con la regla a veces me hace sentir loca. Soy tan cliché que puedo volverme recurso machista. Me pongo "hormonal". Y vaya, a mi no me da por negar cómo me pongo: insoportable. Por dentro y por fuera. Yo misma no me aguanto y si pudiera no me hablaría...
El día de hoy, parece, todo ha vuelto a la calma. Mi cuerpo comienza a regularse y acostumbrarse a lo que hay. Lo mejor es que solo pasa cada 28 a 35 días. Una ventaja de ser irregular es que esto pasa menos seguido de lo que debería! :)

jueves 4 de junio de 2009

Escurriendo

Primeras 24 horas. Llega el flujo junto con la lluvia, las hormonas y las lágrimas. Parece que de una vez todo en mi ha decidido desbordarse. Se me scurren las lágrimas y el endometrio. Me voy de mi misma gota a gota y no habrá nada tan absorbente como para reconforarme. Me duele el alma y tengo contracciones en el útero. Cólicos los llama la gente.
Se me clavan mil espinas y quiero creer que en realidad son las hormonas. No puedo pensar ni por un momento que yo sea capaz de odiar y amar a tanta gente en tres minutos. Definitivamente no soy yo, es algo que se apodera de mí. Es algo que me colma y sobrepasa. Demos gracias a la vida de que esta certeza, la única en mi vida, la visita casi mensual, medio irregular, pero recurrente, es la que me da seguridad. La única seguridad de que puedo seguir siendo quien soy.
Bienvenida seas pues aunque me rompas la vida en dos cada vez y termine por odiar a mis amores.

viernes 1 de mayo de 2009

Ando

Ando sensible, llorona, especulativa, tristona. Ando que ni yo me aguanto, ando gritona y chocante. Ando exigente.
Quiero que me digan lo bella que soy, cuanto me quieren, cuánta falta hago.
Necesito amor.
Tanta sensibilería me agobia, me caigo mal. Ya son cuatro días, ¿se le puede seguir echando la culpa a las hormonas? No me tolero.
Ando como ando y no quiero andar conmigo.

martes 28 de abril de 2009

Evasión

He tratado todo el día de evadirme de un hecho inminente: ando en mis días, me guste o no. Huelo a cereal. O, al menos, eso me parece a mí. Alguien me dijo que le parece que el flujo menstrual huele a milanesas y que por eso las milanesas no le gustan. A mí me parece que cada quién huele diferente, pero irremediablemente huele.
Trato de evadirme, como si no pensar en ello hiciera desaparecer la sensación pegostiosa entre las piernas. Incluso he pensado en enfocarlo de una forma positiva: conseguir un contenedor y usar el flujo para pintar. Hoy todo es arte.
Quizás no sea tan mala idea...

Ando insomne...

Algo pasa siempre que veo manchas en el papel. Automáticamente cobro consciencia de la existencia de mi vientre. Empiezo a sentir cada pulsación de mis ovarios. Y casi siento desprenderse poco a poco el recubrimiento del endometrio. Me duele, me duele, me duele. Me dan cólicos sólo por reflejo.
Y a estas horas en que ya no sé, si es un día o el otro, me duele más. Ando insomne y regluda. Lo cual quiere decir que mañana, seguro, seguro estaré de malas.

No andaba muerta

No es que no me hubiera bajado en cuatro meses, de hecho sí me bajó cada que tocaba, pero no tenía internet cuando eso sucedía y como solo posteo cuando ANDO EN MIS DÍAS, pues no postié.
Así pues otra vez, ya llegó. Y llegó un día demasiado temprano, pero tendré que vivir con esto... Al menos ahora puedo hacer updates a este blog.