martes 21 de febrero de 2012

La muerte

Me bajó y además ando enferma... ¡Esto es la muerte! Siento que con cada tosido se me escurre media vida entre las piernas. Me revientan los oóidos. Me retumba la frente. Ya quiero curarme y dejar de toser. ¿A qué cuerpo, sino al mío se le ocurre que le baje al mismo tiempo que tiene gripe?

viernes 23 de diciembre de 2011

Me pasa como a todo mundo...

...¡Solo que peor! Siempre he pensado que en esto de las emociones debe haber alguna "métrica" de "normalidad". Algo así como decibeles de sentimientos. Los psicólogos bien podrían inventarse una mamada como los ambientalistas se inventaron lo IMECAS. ¿Alguien sabe qué son y cómo se miden los IMECAS? Es algo como el índice de materia particulada o smog que hay en el ambiente, pero nunca me ha quedado muy claro. En fin, la verdad es que toda medida es invención humana. Nada más una particularidad para darle paz mental a las personas obsesivo compulsivas como yo que no se conforman con "un poquito de esto y un tanto de lo otro". Habemos personas que siempre queremos saber CUÁNTO, exactamente CUÁNTO.
Así pues, debería existir una tabla de intensidad emocional para medir al humano promedio y sus emociones. La media imaginemos debe estar en el 5, ¿por qué? Porque quiero y ya, igual de random que el 0 de los farenheits. Y lo mínimo normal sería 0 y lo máximo normal un 10. Entonces Habria que establecer la combinación cruzada de una y otra emoción como enojo, tristeza, alegría y ansiedad. Para ontener cosas como "ando en enojo 0, tristeza 7, alegría 2, ansiedad 5". Y luego obvio estarían los sijetos que se salen de la media, la gente que está en menos tal y la gente que como yo se intensea y siempre está en sobre 15.
Me siento como montaña rusa, donde tres minutos me río, dos hago berrinche en el piso, cuatro lloriqueo como imbécil y uno me estreso por haberme puesto así. El estrés por supuesto provoca ansiedad que a su vez dispara un nuevo ciclo de altibajos emocionales que no paran.
Así estaba ayer, cuando en un momento de estrés prenavideño, a punto de ir a comprar los juguetes de Santa, decidí nada más porque sí, que mi esposa no me quiere. La cosa fue que la noche anterior cenaos con unos amigos y les contamos nuestra "historia de amor". Esa leyenda maravillosa que toda pareja se crea llena de mitos y realidades alrededor del momento fortuito en el que se deciden a andar. Y yo a viva voz expresaba en un grado "enojo 7, tristeza 5, alegría 15, ansiedad 12" que la primera vez que nos besamos fue un sueño, pero al día siguiente desperté y resultó que seguíamos sin andar. Y yo les dije algo así como "¡se imaginan, me besuqueo y al día siguiente como si nada!" Nuestros interlocutores se rieron y dijeron "Ash, Ana, yo he besado a mucha gente y no he andado con ellas al día siguiente". Obvio. Pero decidí defenderme usando como argumento la diferencia de edades entre ellos y nosotras. "Sí, pero deben de entender que entre ustedes y nosotras hay DIEZ años de edad, nosotras venimos de una generación donde un beso sí te compromete a algo". Mi hermosa esposita frunció los labios y con la cabeza dijo que no, y se sumó jocosa a la opinión del público "un beso no te compromete a nada". Bueno, va, me reí y allí quedó.
Ayer, de pronto rumbo a Walmart me acordé y le dije "¿Cómo que un beso no te compromete a nada?" "Enojo 20, tristeza 55, alegría 0, ansiedad 25" Y así pues la furias que habitan dentro de mí se desataron y amenazaron hasta con el divorcio, porque obvio la vida no vale nada si el beso más importante en nuestra relación no significó nada. Exageré. Por su puesto que exageré. Me sentí muchísimo y lo más fácil sería achacárselo al melodrama del tercer día. Después de todo las hormonas siempre tienen la culpa.
Terminé posteando en feisbuk "Me duele mucho cuando se burlan de mi, y me duele más enterarme después de 9 años que todo fue eso: una burla!!! Por eso de ahora en adelante no volveré a besar a nadie que no me quiera!"
Y me fuí a trabajar. Por supuesto, después de seis horas y media ya me sentía diferente y me di cuenta que soy una exagerada que anda en sus días y además es bipolar.
Mi esposita hermosa, consecuente que es ella conmigo, píadosa y comprensiva como la vida le da a entender posteó para contentarme: "Yo no me burlo de nadie Ana De Alejandro García el primer beso que te di aquella noche, diciembre 2002, ha sido el mejor beso en toda mi vida. Y lamento haber sido tan bitch, mala persona y todos los adjetivos calificativos que se te ocurran por haberte dicho que decía mi mamá que siempre no al día siguiente... pero HEY!!! Mira, te había dicho que contigo hasta debajo de un puente y AQUÍ sigo! No me he ido y aunque no vivimos debajo de un puente pos esto casi casi como que cuenta como vivir debajo de un puente!" Y luego en la noche antes dormir me dijo: "¡Ay, Anita, los desfiguros que me haces hacer!"
La verdad que sí. Pero no lo hago adrede. Soy como todo mundo sólo que peor porque lo que cualquiera siente "normal" yo me lo intenseo a su máxima expresión y me estreso mucho.

lunes 21 de noviembre de 2011

Amor al arte

Pues sí, de nuevo ando en mis días, pero en esta ocasión esperaba ya con ansia la llegada sangrante de mi periodo menstrual. Todo por amor al arte. Resulta que Julio Láudano, un conocido performancero andaba buscando alguna mujer que fuera voluntaria en juntar sus toallas sanitarias para un proyecto artístico. Yo nada loca y para nada interesada en los monstruosos temas menstruales me ofrecí de voluntaria. Así pues desde ayer que me bajó junto con esmero mis toallas y las pongo a secar al sol. O algo así... Insisto, todo sea por amor al arte

viernes 21 de octubre de 2011

Y heme aquí de nuevo....

regluda y alborotada!!
De pronto zaz!
Bueno, no fue así, la verdad que un cólico me mataba en Mc Donal's y decidí desalojar del baño de damas al pintor de brocha gorda que remozaba el techo "nomás pa' checar". Y sí, ahì en pleno excusado público y con olor a pintura fresca descubrí un par de manchitas marrones en mi choninos favoritos...
Así pues: Ando en mis días!

jueves 22 de septiembre de 2011

Rojo

Rojo volcánico es lo que promete la cajita.
Lo único volcánico es el malhumor que me embarga con lo humanamente imposible que resulta la autoaplicación del tinte.
Rojo memorable como la sangre de estos días.
Ahora estoy esperando paciente a quese asiente el tinte dichoso.
Para colmo me equivoqué de color....
¡Quería el 645 y por disléxica acabé poniéndome el 546!
En fin, así es con las gelatinas, unas cuajan y otras no....
A ver cómo queda....
Esto sí que es un melodrama.

miércoles 21 de septiembre de 2011

Mi cuerpo está triste...

Mi cuerpo envidioso de una amiguita embarazada se negaba rotundamente a desbaratarse en sangre y asumirse no gestante. Me bajó el 9 de agosto y una persona normal supondría que a más tardar me habría bajado de nuevo el 9 de septiembre. Pero los días se fueron acumulando y mi vientre se negaba a desprenderse de la vana idea (completamente absurda debida al avanzado estado de lesbianismo en el que vivo) de gestar algo.
Así pues, a punto de irme a hacer un chequeo para ver si no eran quistes lo que tenía yo guardado, mi cuerpo se dio por vencido y dejó salir lo que tenía guardado. Litros después heme cansada, ensangrentada, adolorida, aquejumbrada y tan menstruosa como corresponde a estos casos. Obvio, la amenaza de una visita al IMSS y el entrometimiento de un pato helado fueron suficientes para poner a temblarme el endometrio y ahora pues me hemorragio felizmente cual debe ser.
Lo malo por supuesto es cuando hay más de diez días de retraso es que hay más hormona (léase histeria) acumulada. Odio al mundo. Odio mis ovarios, odio mi trabajo y odio el rollito de papel que usé a diario mientras esperaba a la feliz visita de Andrés (ajá, sí, antes moriré de síndrome por choque tóxico que ponerme un pantiprotector inecesario).
Odio el cólico que me mata y amo sólo amo los mil medicamentos que en este momento intoxican mi alma para hacerme más llevadera la vida. Mi cuerpo pues llora lágrimas de sangre porque no está embarazado. Mi cuerpo han de saber ustedes quiere estar embarazado de una niña que se va a llamar Sofía Allegra. Mi cuerpo no es tonto y sabe que para eso necesita una muestrita que no es para nada GRATIS. Así pues mi cuerpo acata las órdenes de doña mente que piensa en seguir ahorrando para algún día hacérsela buena... En de a mientras sigue mi cuerpo llorando lágrimas de sangre por no estar embarazado...

jueves 14 de julio de 2011

Estoy histérica

Y como decía: Ando histérica.